Madrugadas que no son de nadie (Servido por Boötes en LDA el 03 junio 2011)
Concurrida esta a estas horas la madrugada, hay artistas que componen una sinfonía y varios cuerdos pintando esta sala en la que me veo. ¿El color? Un azul cielo, quizá algo nostálgico, pero conmovedor. Veo pasar la luz a través de las persianas de madera y oigo llorar a un bebé, que no debe ser mucho mayor que este otoño que ahora comienza, parece que lo hayan parido no hace ni tres noches y que no acabe de entender que es lo que ha venido a hacer aquí, a esta vida, acabará aceptando que ha venido a llorar, como todos lo acabamos aceptando. Llueve también, y oigo como salpican las gotas el suelo, cada cual diferente, matizadas por una noche de silencio pleno. Una ha caído en el lugar erróneo, ocupado por otra gota que le precedía, las oigo que dirimen y discuten, no se dan cuenta de que no podrán ya separarse. El tiempo crea extrañas ilusiones y complicadas tramas que unen para siempre echando por tierra cualquier impulso de la voluntad. Sí, alguien vive dentro de este refugio de cobardes ilusiones, aquí no hay explosiones de jubilo capaces de desmontar este tranquilo y mediocre decorado. Nunca ocurre nada.
Sobre la mesa hay un café y dos pastas, siempre las mismas. Comer es un invento que debe utilizarse con luz del día. También se ve el mismo sedentario libro de todas las noches, del que van pasando las páginas por pura ecuanimidad con el tiempo. Un poema, una canción, ahora la historia de un enérgico viajante que tuteaba a la mujer del herrero y prohibía a su hija salir después de las once. Sí, dice el libro que la hija cumplía este mismo año los treinta y seis. Mañana habrá pasado a la historia y cualquier tristeza, la de esta chica o la de su padre, tan osado de puertas para afuera, tendrán su merecido olvido entre tantas otras. Algunas insignias cuelgan de ese armario de madera tropical, con un matiz rojo apagado por la madrugada, son medallas, cada guerra tiene las suyas. La que está en lo más alto representa un disparo que partió en dos el tirabuzón de una niñita desconocida. Por suerte sólo fue el pelo lo que se le arrancó con el impacto de ese odio desconocido...
Hay sobre el suelo un lúgubre montón de aquiescencia conformado por un convenio universal para taras que se manifiestan en las esporas de la vida. Cada hueco esta recubierto por alguna materia, algunas ya extinguidas sin posible regeneración, otras crecen malformadas anegando todo a su paso, materias incombustibles, conmiseradas, indivisibles, asalvajadas por una sola razón: La falta de cuidados.
Todo está dispuesto para cumplir un trato innecesario, son reglas de un juego heredado, pasiones que se almacenan sin saberlo para descubrirlas con pudor o dicha, vestigios de nuestro mundo, alfileres con los que se cuelgan algunos recuerdos. Al fin, madrugadas que no son de nadie.
20 comentarios - Escribe aquí tu comentario
ResponderSuprimirlo dijo voltereta 04 junio 2011 12:29 AM
El tiempo pasa y nosotros permanecemos en la ventana del tiempo, somos como monigotes pegados de un efímero cartel propagandístico, aferrados a un espacio que ni siquiera es nuestro, Bogamos cual peces de escamas deformes a un abismo singular que nos espera bajo la sombra del puente eteno, en apariencia acogedor.
Esperamos una paloma mensajera de la paz, malherida y ensangrentada, pero no evitamos verla, aunque su visión nos acongoje. Somos pasajeros de un acontecer, de un suburbio en el que el ser humano se atormenta convirtiéndose en rémora de un viaje singular en el que la dicha sólo son recuerdos de niñez y el futuro es un paraje en el que la luz se vela entre tupidas cortinas negras.
Estupendo post, se te echaba de menos.
Un saludo.
lo dijo irishrover 04 junio 2011 2:03 AM
Magnífico. "...un lúgubre montón de aquiescencia". Se echaba de menos tu frondosa prosa poética.
Un saludo.
lo dijo alteruter 04 junio 2011 4:19 AM
Justamente aquellas personas que creen saber a qué hemos venido aquí son aquellas que hoy tiene menos crédito.Saludos
lo dijo carme 04 junio 2011 7:53 PM
Horas extrañas y quietas son las de la madrugada, pero tú las has sabido llenar de unas preciosas y certeras palabras.
Un beso.
lo dijo enlabasílica 04 junio 2011 11:23 PM
Hay una suerte de inconsciencia en el murmullo quedo de la noche, una especie de vagar por el tiempo que es de uno, y por los tiempos que son ajenos, como si uno, en la madrugada, no sólo soñara sus caminos entre las fosforescencias y las sombras, sino que pudiera soñar todos los sueños del mundo. Me ha gustado mucho tu título, porque así siento las madrugadas, como una especie de comuna de sueños que no son de nadie específicamente, porque son de todos.
Paradójicamente, en esa candidez imprudente del sueño compartido es cuando nos asalta una especie de comprensión cósmica, cuando somos capaces de saltar la barreras del conocimiento y del entendimiento y, desde la entrega al sentir, parece que todo pudiera ser comprendido, todo alcanzado, todo sabido. De pronto, eres consciente del yo, del tú, del ellos... en un tiempo que no tiene dueño.
NO sé si tú lo has sentido alguna vez así, pero en el silencio absolutamente clamoroso de la noche, parece que se pudieran escuchar los lamentos de mil personajes de nuestra arcadia; las sonrisas de todos los que han sido y son; los suspiros placenteros de todos lo que se han amado; todos los adioses, y todos los saludos de bienvenida. Todo lo que es y todo lo que ha sido, en un pensamiento común, prendido en la luz de alguna estrella... Hay silencios que parecen preñados de vida, por los que bulle toda la savia, toda la linfa, toda la sangre... Un segundo, sólo un segundo de esos silencios en la sombra, y toda la eternidad del mundo se hace escarcha en la humedad de la piel, en la consciencia de ser parte del todo, o en la de sentirse todo en ese mismo instante.
La madrugada, efectivamente, no está sujeta a contabilidad alguna, ni sobre ella se pueden determinar hipotecas. No es, no, una propiedad privada, sino más bien, el espacio común en el que supuran libertades los sentidos.
Un beso. en la madrugada.
lo dijo Nkundi 07 junio 2011 11:07 PM
ResponderSuprimir"Sí, alguien vive dentro de este refugio de cobardes ilusiones, aquí no hay explosiones de jubilo capaces de desmontar este tranquilo y mediocre decorado. Nunca ocurre nada."... Nada que no sea ese llanto, o ese otoño, o esos pensamientos que concurren en una madrugada que no es de nadie y es de todos, como el sedentario libro que parece no avanzar, por más que se sucedan las páginas, o los minutos, "materias incombustibles, conmiseradas, indivisibles", vidas como gotas que van a caer en el mismo lugar e instante,... una hilera consecutiva de sucesos nimios que igual conforman una madrugada que una vida.
Qué bonito escribes, Boötes.
Muchos besos
lo dijo Boötes a Voltereta 08 junio 2011 10:14 PM
El tiempo nos pasa por encima y nos creemos que siempre seremos los mismos, con las mismas cosas por hacer y que siempre habrá tiempo y no que la utilidad no es lo que esperamos sino el propio tiempo que es herramienta, medio y fin. Cabe, en cualquier caso, la reflexión en la madrugada. Gracias por pasarte y perdón por el retraso.
Un saludo, Voltereta
lo dijo Boötes a Irishover 08 junio 2011 10:15 PM
Me alegra que te haya gustado Irishover, intento pasarme por aquí, aunque sea a deshoras.
Un saludo, Irishover
lo dijo Boötes a Alteruter 08 junio 2011 10:17 PM
Ya lo decía Chejov: "Solo los charlatanes y los imbéciles creen comprenderlo todo" Me alegra saludarte de nuevo.
Saludos, Alteruter
lo dijo Boötes a Carme 08 junio 2011 10:18 PM
Horas solitarias en gran medida, y si no fuera porque manda el horario, seguramente las horas más creativas. Gracias por pasarte, Carme
Un beso
lo dijo Boötes a Enlabasílica 08 junio 2011 10:20 PM
En el título está el quid de la cuestión. Cuando lo que predomina es el silencio, cualquier sonido toma protagonismo, se puede dar vía libre a la imaginación y establecer a través de una mínima consecuencia, apenas percibida en condiciones de ruido ambiente, una historia o asignar un dueño a ese instante, entonces ¿De quién son las madrugadas?
Me alegra verte por aquí.
Un beso, Amelia
lo dijo Boötes a Nkundi 08 junio 2011 10:22 PM
Así es, amiga Nkundi, un segundo plano que toma el protagonismo, ruidos de fondo, el detalle que muestra el grano o el pixel, el enfoque del sujeto en la larga distancia, porque los sucesos son más o menos activos en nuestras vidas por causa de la distancia a la que estamos situados de ellos. El insomnio mal llevado, acaba por pedirnos la justificación de que permanezcamos despiertos o quizá, vivos.
Muchos besos y muchas veces, Nkundi
lo dijo lunazul 08 junio 2011 10:52 PM
"Acabará aceptando que ha venido a llorar, como todos los acabamos aceptando"... cuantas madrugadas me he pasado pensando eso, triste pero real en bastantes ocasiones. Aún así muchas madrugadas, mientras la mayoría de la gente duerme, me siento confortada dedicándome a escribir, o simplemente a meditar... a veces es necesario pasar el tiempo así. Me ha gustado y la música de fondo también. Besitos!
lo dijo Boötes a Lunazul 09 junio 2011 8:25 AM
Claro que cada madrugada es un mundo, un mundo que no nos corresponde del todo, pero en el que podemos actuar e interactuar. Yo también, cuando escribía, solía hacerlo de madrugada, me relajaba bastante. Me alegra que te haya gustado y también la música de fondo.
Encantado de saludarte, Lunazul.
lo dijo Adartia 19 junio 2011 10:49 PM
ResponderSuprimirA mi también me gusta asomarme e imaginar que hay detrás de las luces de las casa ajenas.
Un beso.
lo dijo lbv-001 Luciana 19 junio 2011 11:04 PM
Encantada de leerte, a mi también me atraen las horas de la madrugada, si estoy descansada especialmente vuela mi imaginación y disfruto de esos momentos.
Besitos
lo dijo Violetaberna 20 junio 2011 2:29 AM
Me encanta el titulo de este post...que leeré mañana, porque esta madrugada en la que estoy...ya no es de nadie, y debo adormecerla para evitar que me deje atrapada en ella.
lo dijo Boötes a Adartia 20 junio 2011 10:47 PM
Y hacer de cada sonido con su misterio, una historia que dé nombre y ocupación a un montón de verdaderos desconocidos. Aquí no siempre hay luz, pero siempre hay alguien.
Gracias por pasarte.
Un beso.
lo dijo Boötes a lbv-001 Luciana 20 junio 2011 10:48 PM
Hola Lbv-001 Luciana, encantado de tu visita. Hay que aprovecharse de esos momentos de creatividad y hacerles un sitio en el día, por eso, porque son para uso y disfrute personal.
Besitos.
lo dijo Boötes a Violetaberna 20 junio 2011 10:49 PM
Con el título ya es suficiente, lo demás viene a ser apuntalamiento de la idea. Tan importante es aprovechar la madrugada en hacer cábalas cuando falta el sueño, como darse al sueño sin pensárselo cuando este hace aparición, que los ruidos de los sueños, también son curiosos.
Me alegra leerte.